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martes, 26 de marzo de 2013

Entrena el cerebro ¡y vuela!



María Teresa Otero @MariteOtero 

Esta mañana salí de casa con mal humor y un poco de tristeza, un ser querido iba a participar en una actividad que me resultaba altamente desagradable. Es inexplicable esa sensación de malestar que se me acumuló en el cuerpo apenas desperté, para sopesarlo y no avergonzarme  por mi estado de ánimo sonreía fingidamente y me mantenía  callada.

Me vestí apurada, como intentando escapar de una realidad absurda (sé que mi cerebro se estaba anticipando a mis emociones) Salí de casa con paso rápido, la música a todo volumen en mi ipod, “ninguna canción triste” me repetía insistentemente, mientras buscaba algo animado que escuchar…

Estaba amargada, a pesar que trabajaba en poner en práctica todos los pasos que recordaba para sentirme mejor, subí al transporte público, traté de evadir mis pensamientos humillantes y entonces sucedió…

Imaginé que corría sujetada a mi arnés, el piloto detrás de mí me preguntaba ¿estás lista?  rápidamente nos acercábamos al borde de la colina, saltábamos al vacío, yo apretaba mucho los dientes, me encomendaba a Dios y era libre, estaba en un parapente… Podía sentir el miedo, la adrenalina, la paz, el orgullo de hacer una locura como esa, el azul se mezclaba con el verde, tenía frío…  Estaba volando.

Volando, en un transporte público, alejada de mi mal humor, de mi rabia, de mi tristeza, estaba volando, sonreía plácidamente, seguro las personas me miraban extrañadas, pero yo lo había logrado, había cambiado mis emociones y también había cambiado el ritmo de mi día. Entonces sentí que había ganado una cuota de poder en mis emociones. ¡Así se hace!. 

Con frecuencia pueden suceder hechos que provocan que te vengan a la cabeza pensamientos negativos y por lo tanto automáticamente empiezas a sentirte mal, si logras controlar tus pensamientos, tu mente será tu mejor aliada y no ese despiadado enemigo que te aprisiona el alma y te oscurece la vida.

Aquello en lo que  decides enfocarte se convierte en tu realidad.  ¡Valórate! nadie debe tener tanto poder en tu vida como para hacerte sentir tan mal, no permitas que los pensamientos negativos hagan fiesta con tus ilusiones, reconócelos cuando se hagan presente, y esfuérzate en sustituirlos por algo que te emocione y te genere placer.  ¡Pasa a la Acción!.

De esta manera y de forma consciente estarás construyendo el hábito de Pensar Positivamente. Te sentirás enérgico y optimista. Con las emociones negativas tendemos a rechazar, a sentir miedo, las emociones positivas, en cambio, dejan entrar la diversión y el placer en nuestras vidas, podemos lograr sentirnos inspirados y agradecidos.

Una de las tendencias más características del cerebro es fijarse en lo negativo, esto se debe a que está programado para la supervivencia, nos convierte en seres desconfiados, por ello tenemos que entrenar insistentemente nuestro cerebro, no rendirnos, trabajar una y otra vez, como cuando entrenamos nuestro cuerpo. 

En el libro Una mochila para el Universo, Elsa Punset recomienda pensar en diez cosas buenas que te han ocurrido en el día pero que te hayan pasado desapercibidas, cuando notes que te conectas a lo negativo, vuele a comenzar el conteo. 

Recuerda que siempre puedes cerrar los ojos ¡y volar! 

sábado, 23 de marzo de 2013

Porcentajes de la felicidad





María Teresa Otero @MariteOtero

Esta mañana compartía con mi hermano a través de esa maravillosa herramienta llamada whatsapp, encontrándonos en diferentes países es más o menos común que nos preguntemos sobre nuestras vidas… En un punto de la conversación logró decirme “trata de morir feliz” en el momento sonreí, pero horas después analizaba el tema.

Siempre hablamos de la felicidad, pero rara vez podemos definirla. El 28 de junio de 2012 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclama el 20 de marzo Día Internacional de la Felicidad "La búsqueda de la felicidad es un derecho humano fundamental", señaló la resolución, aprobada por consenso en la asamblea de 193 miembros.

Muchos gobiernos dicen ahora que elementos como la felicidad deben ser incluidos en las mediciones de prosperidad actualmente dominadas por indicadores económicos. Pero yo no pretendo hablarles de países felices. 

Vamos a estar claros que todos nosotros podríamos incrementar nuestros niveles de bienestar, aunque estudiosos del área mencionan que tenemos una programación innata que nos guía hacia la infelicidad.  Por esto es importante recordar que según expertos un pensamiento negativo debilita tu sistema inmunológico durante 6 horas. (creo que a Dios se le fue la mano)

Yo no me doy por vencida. En gran medida y según todos los libros que he leído la felicidad depende de la actitud con la que asumas la vida, trata de un esfuerzo importante que nos deja grandes resultados. Lo bueno de todo el asunto es que las emociones son contagiosas y por si fuera poco, cuando logramos que los demás sean felices, aumentamos nuestras propias posibilidades de serlo.

En resumidas cuentas es importante disfrutar los pequeños detalles que nos colorean el día, tener un puñado de afectos y definir la disputa entre nuestras individualidades y el deseo de amar.

Entre porcentajes. Los psicólogos Sonja Lyubomirsky, Ken Sheldon y David Schakade, identificaron y cuantificaron los factores más importantes que determinan el bienestar: Valor de referencia, 50%; circunstancias, 10%; actividad deliberada, 40%.

Quiere decir que el 50% de tu felicidad esta determinado por la genética, tiene su origen en nuestros padres -o en uno solo de ellos- lo que significa que nacemos con un valor de referencia ya sea alto, bajo o intermedio, y esto influye en lo felices que vamos a ser en nuestra vida.

El 10%  denominado circunstancias, se refiere a elementos como salud, educación, relación de parejas, economía, relaciones laborales, situaciones políticas y pare usted de contar (Para tener una lista tan larga es cortito el porcentaje)  Tener la idea que nuestras circunstancias diarias poseen un porcentaje tan pequeño como para influir en nuestra felicidad nos da una sensación casi inmediata de control.

El 40% restante viene determinado por nuestro comportamiento o actividad deliberada, contar con la posibilidad de influir sobre el 40% de nuestro nivel de felicidad a través de lo que hacemos y de cómo pensamos, resulta realmente esperanzador.

“La Formula”. Es el momento de ser gerentes de actitudes, emociones y pensamientos, aprender a disfrutar de todo aquello que tenemos a la mano. Según los investigadores los patrones de pensamientos y de comportamientos de las personas más felices son:

  • ·      Dedicación más intensa a la familia y amigos.
  • ·      Ser optimistas a la hora de  imaginar el futuro.
  • ·      Realizar ejercicio físico.
  • ·      Dormir plácidamente.
  • ·      Ser conscientes de lo que tenemos y mostrar gratitud por ello.
  • ·      Saborear los placeres de la vida.
  • ·      Estar comprometidos con objetivos y metas.
  • .  Ser generosos y ayudar a los demás.


Cada persona tiene la posibilidad de incrementar realmente su propia felicidad siempre y cuando esté dispuesto a esforzarse por ello. Recuerda que  todos podemos cambiar,  aunque intuitivamente temamos que sea difícil.

Impetuosa Mirada.


                       


 “Si hay algo que he aprendido, es que la piedad es más inteligente que el odio, que la misericordia es preferible aún a la justicia misma, que si uno va por el mundo con mirada amistosa, uno hace buenos amigos”.  Philip Gibbs


María Teresa Otero. @MariteOtero

Existe mucha información sobre el lenguaje no verbal, sin embargo es poco lo que sabemos de la forma más sencilla y a la vez más compleja de comunicarnos: simplemente la acción de mirarnos. Siempre nos sorprendemos, alegramos o entristecemos ante los ojos de los niños, desde la infancia la mirada adquiere un carácter especial.

Elsa Punset, en su libro “Una mochila para el universo” habla de estudios que demuestran que con pocos meses de vida tendemos a dejar de sonreír si nuestros padres no nos miran a los ojos. Definitivamente la mirada es poderosa.

Jean Paul Sartre  pensaba que el contacto visual es lo que nos hace real y directamente conscientes de la presencia de otra persona como ser humano, que tiene intenciones propias. Yo le agregaría que es una maravillosa forma de lograr empatía y conexión emocional, de esta manera estarás liberando oxitocina lo que creará una sensación de cercanía. Pero si en cambio la intención es distanciarte el consejo es mirar a tu interlocutor entre los ojos. 

Miradas cautivantes. En el caso de quienes quieren acercarse íntimamente (quizás hasta conseguir un beso, o un romance de cualquier estilo) se recomienda practicar la mirada triangular, se trata de una técnica sencilla que se traduce en: mirar su ojo izquierdo, luego el derecho, seguidamente los labios, describiendo un triángulo invertido y comenzando de nuevo, se puede llevar a cabo en silencio o mientras hablan en un tono intimo.  El poder de la mirada es arrollador.

Otra forma de utilizar la mirada en versión conquista, es mirar de frente mientras se habla, callar pero continuar mirando, luego sigues mirando y hablando…  El lenguaje de los ojos se traduce en tantos detalles que sería un desperdicio que los pases por alto. Las pupilas se dilatan cuando estas encantado o encantada con alguien, entonces si quieres hacerte una idea de cómo se siente el otro contigo, detalla sus pupilas.  Como dato de interés es necesario mencionar que en la Edad Media, las mujeres solían emplear belladonna para dilatarse las pupilas y parecer más atrayentes.

El contacto visual nos hace sentir expuestos y vulnerables y posiblemente esa sea una de las razones que induce a la gente a hacer el amor a oscuras, evitando la única clase de contacto (el ocular) que es el que más tiende a profundizar la intimidad sexual.

Conversaciones serias. Cuando estableces una conversación seria y necesitas pensar, es mejor no mirar demasiado al interlocutor, pensamos mejor cuando no mantenemos una mirada frontal, ya que tu diálogo interno se hace más lento o simplemente se interrumpe. Dedícale breves miradas.

En el mundo laboral muchas investigaciones coinciden en el momento de una entrevista de trabajo quien mira a los ojos de su entrevistador tiene mayor posibilidad de conseguir el empleo, dado que cuando una persona interroga a otra, suele mirarla directamente a los ojos a no ser que se trate de una pregunta algo atrevida.

Entre nosotros, la manera de mirar con frecuencia refleja el status. El ejecutivo se considera con derecho de mirar dominantemente a su secretaria; la secretaria lo hace con el mensajero y los tres sentirían que algo no va bien si se comportaran de manera distinta.

Cuando estableces una mirada directa, puedes enviar un mensaje de bienvenida, pero si lo haces por mucho tiempo creas una alarma en el interlocutor, en pocas palabras resultas intimidante,  aun más durante un silencio amistoso la mirada fija puede ser directamente perturbadora. Establecer un contacto visual o sentirse impedido de hacerlo puede cambiar el significado total de una situación.

En resumen las miradas revelan el estado emocional y con un buen análisis podemos tener grandes resultados, logros y conexiones.